Cuánta pasta poner y cada cuánto tiempo en canarios y aves
En época de cría se suministra una cucharada sopera por pareja al día renovada a diario; durante el mantenimiento invernal basta con ofrecerla dos o tres veces por semana en pequeñas dosis.
Racionar la comida en las bizcocheras y portapastas es un aspecto clave para evitar el sobrepeso de los reproductores y el desperdicio de alimento. La pasta de cría es un alimento concentrado rico en proteínas, grasas y minerales; saber dosificarla según la fase del ciclo anual garantiza ejemplares en forma y nidadas vigorosas.
Dosificación durante la temporada de cría

Cuando los progenitores tienen pichones en el nido, la demanda nutricional se multiplica. En esta fase, la pasta debe estar a libre disposición pero renovándose a diario. La cantidad de referencia es de una a dos cucharadas soperas (unos 10-15 gramos) por pareja al día, aumentando la ración conforme los polluelos crecen y demandan más embuches.
Si empleas mezclas húmedas con germinados, verduras o rusk, aprende los trucos para servir la pasta sin que se agrie. Los recipientes de plástico facilitan la tarea tanto si optas por una bizcochera dentro o fuera de la jaula.
Cantidades en época de mantenimiento y muda
Fuera de la época de reproducción, mantener la pasta a libre disposición provoca obesidad en los machos (dificultando la fecundación) y degeneración grasa del hígado. Durante el invierno, basta con suministrar una cucharadita de postre por jaula dos veces por semana como refuerzo golosina.
En el periodo de muda (finales de verano y otoño), aumenta la frecuencia a tres o cuatro veces por semana combinando pastas de cría profesionales con aminoácidos azufrados. No olvides que con altas temperaturas es imprescindible retirar la pasta en verano para que no fermente.
Ubicación e higiene del portapastas

Coloca los recipientes en una zona iluminada pero alejada de los bebederos de agua para evitar que las salpicaduras humedezcan la pasta seca. Asimismo, separa los portapastas de los comederos de semillas principales para que los ejemplares no desparramen el grano buscando el alimento dulce.
Disponer de recambios en comederos y bebederos de repuesto permite fregar a diario las bizcocheras con agua jabonosa y evitar hongos.
Utilizar bizcocheras de calidad facilita una administración limpia, controlada y saludable en cualquier época del año.